Sinceros es como seremos a partir de ahora. Has abierto la caja de Pandora y ahora todo está más difuso que antes. Por mi parte todo ha de seguir igual. La misma actitud de amistad, de cariño hacia tí. Pero ¿y tú? ¿has cambiado en algo?
En algún artículo anterior hablaba de la sencillez. Hablaba de decir las cosas tal y como son, y del miedo de no hacerlo por el daño que puedan causar. Pues bien, es el momento de ser sinceros y decir siempre la verdad, aunque se piense que duelen, aunque puedan generar malentendidos. Ya se aclararán. Y si no se aclaran es porque la cosa no iba bien ¿por qué forzarla?
Estoy hecho un lío. La verdad más absoluta es que estoy hecho un lío. Me gusta muchacha-bajita-mayor-que-yo y también me gusta muchacha-de-mi-edad, pero a quien de verdad quiero es a tí joven loquita. Y es como si tuviese la sensación de que muchacha-de-mi-edad intenta decirme algo. Últimamente la noto algo extraña, con esas llamadas y las cosas que me cuenta. Parece como si se hubiese replanteado algo que en su día hablamos y ahora quiera decirme algo. Sí.
En tal caso, ¿qué haría yo? Si M.J. insinuase algo, ¿yo estaría dispuesto a aceptar ahora?. No lo sé. No lo tengo nada claro. Y eso no puede ser bueno.
Noto a todo el mundo muy nervioso. Nerviosos con los exámenes. Nerviosos con su futuro laboral y personal. Gente que pide ayuda, otros que la ofrecen. El mundo está hecho un disparate y todos contribuímos a aumentar la entropía del universo haciendo un favor a la Termodinámica.
Estoy mal, estoy cayendo. Agárrame y déjame vivir junto a tí. Sin miedos, sin temores. Sé sincera conmigo antes de que me hagas más daño del que ya nos estamos haciendo, joven loquita.
... Sin embargo te has negado una y otra vez a que todo sea como era antes. No me has dado motivos, solo desconfianza e incertidumbre.
Tu quisiste hablar y yo te seguí el juego, una vez más. Lo que no esperabas quizá era que cortase tu juego...
El miércoles pasado estuve hablando con muchacha de mi edad, En un artículo anterior comenté que la notaba un poco extraña. Mucha pregunta íntima que comentaba con ella muy agusto y con el mejor de los agrados...